lunes, 18 de mayo de 2009

Crónica de un bebé apurao


Estoy en una nueva casa. En una nueva cama y con nuevos amiguitos y amiguitas. Hoy cumplo 21 días de nacido y la semana pasada pasaron muchas cosas muy rápidas.


Mamá y papá siempre me visitan pero la semana pasada...creo que fue el miércoles se aparecieron con un señor con barba y con una bata blanca parecida a la de los médicos y enfermeras que me atienden pero con unos dibujitos diferentes. Ese señor se acercó hasta mi y dijo varias cosas y cuando estaba tratando de entender lo que estaba diciendo...zuá!!!!... me llenó la cabecita de agua que tomó con un alogodón.


Dijo algo referente a papá, al hijo y al espíritu santo...después me untó una cremita en la frente, en las manos y en los pies que me dio mucha cosquilla. Papá y mamá estaban muy serios...al final se abrazaron con el señor de barba que el médico llamó Padre Palmar.


Me bautizaron...qué tal?. Ahora estoy en un grupo que llaman cristianos y que el jefe se llama Jesús...Jesús de Nazareth ...poco a poco me enteraré quien es ese tal Jesús al que tanto nombran en la UCI.


En fin cuando las cosas estaban volviéndose a poner tranquilas me sacaron del sitio donde estaban y me llevaron a otro lugar.


Aquello fue rapidísimo. Ese día, fue el viernes pasado. Era la hora que papi y mami entrarían a verme pero eso no ocurrio por el contrario el cuarto se llenó de médicos, doctoras, enfermeras y otros que llaman paramédicos.


De repente me quitaron todas las cositas que tenía puesta en mi cuerpo y me tomó en sus brazos el doctor que siempre me había visto con más atención. Me puso una cosa en la boca y con la otra mano iba apretando una bombita con la que me daba aire.


Salió apresurado, me montaron en una cosa que llaman ambulancia que hace mucho más ruido que todos los aparatos que tenía a mi lado y como si estuvieran todos locos salieron corriendo de allí.


Fue maravilloso. Fue la primera vez que salí a la calle, que salí al mundo de verdad...pero no me dio tiempo de detallar ese mundo porque en pocos minutos ya estaba en otra camita que llaman incubadora.


Y aquí estoy en un hospital que se llama Coromoto.


Papi y mami siempre vienen. Me ven dos veces al día. A las 11 del mediodía y a las 5 de la tarde que es la visita.


Ayer papi y mami entraron. Ellos me llaman por mi nombre. Me animan. Me dicen que en la casa me están esperando los primitos, los abuelos y mis tías y tíos y nunca dejan de nombrar al tal Jesús de Nazareth. a una tal María que es su mamá y a un Dios...pero ayer dijeron un verso de un señor que murió el domingo y que dice:


Yo no te pido que me bajes

una estrella azul

solo te pido que mi espacio

llenes con tu luz.


De un tal Mario....que bonito ...verdad?.


Chao.





lunes, 11 de mayo de 2009

13 días en la red de la vida

Soy muy chiquito. Llegué al mundo hace mucho tiempo cuando mi mamá y mi papá se enrollaron por primera vez... parece que ya empezaba a nacer. Dicen que peso poco más de un kilo porque me vi y sentí la primera luz el pasado martes 28 de abril.

Eso quiere decir que "oficialmente" llevo trece días en este mundo.

No ha sido fácil...nada fácil adaptarme a este mundo pero vengo de un sitio donde estaba muy bien pero poco a poco el aguita que tenía se fue secando...le escuché al médico decir que una fulana llamada placenta dejó de producir ese pocito rico. Mi mamá cuando me va a ver, dice que es su culpa pero papá le soba el pelo y le dice que no es así...que se quede tranquila.

Respiro gracias a un aparato que hace un ruidito todo el tiempo. He escuchado que una cosita que se llama corazón no está funcionando bien porque hay un huequito que no se terminó de cerrar en mis 30 semanas que estuve en la panza de mamá...imaginense me faltaban seis, ocho o diez semanas más ...no estoy seguro.

Para tratar de cerrarme eso me pusieron un tratamiento y me originó un problema en el pipí...bueno no exactamente allí sino en una cosa que llaman riñón.

Los médicos, las enfermeras le dicen a mami y a papi que tengan mucha fe que me voy a poner bien...que hay que esperar.

Lo bueno de toda esta espera es que desde antes de nacer ya tenía nombre...me llamo Joaquín...Joaquín Suárez Rojas.

Mañana les sigo contando. Voy a seguir durmiendo...ummmmmmmm.